martes, 13 de agosto de 2013

El angel

Martín no entendía porque los adultos lloraban; con sus 5 años el mundo solía ser muy extraño y por momentos lo dejaba solo.
El ultimo día que vio a su padre fue uno de esos; por primera vez vio a su madre llorar al igual a un montón de personar que el tenia como enormes, imponentes, que todo lo podían; y ahí estaban sin mas, llorando como niños, olvidándose de todos, olvidándose de el. Ese día fue también cuando apareció Esteban.
Pero el no lloraba en ese momento; no entendía el motivo de todo ese revuelo; la mañana había comentado extraña, con muchos viajes y gritos. Fueron momentos donde se convertía en un paquete que todo el mundo sostenía, manejaba, apretaba, besaba y llenaba de lágrimas y mocos ajenos.
Cuando por fin todo parecía calmarse su madre lo alzo.
--- Saluda a papa Martín--- le había dicho mientras lo inclinaba sobre una cama con sabanas blanca donde su padre dormía. Era una habitación fría que olía raro.
Fue el beso más feo que alguna vez dio, la mejilla de su padre estaba fría y con la barba crecida, al instante supo que ahí no estaba su padre.
Luego de esa escena le siguieron  más viajes y más apretones, nadie parecía notarlo.
--- Porque todos actúan tan extraños—le pregunto a Esteban cuando por fin lo habían dejado solo.
--- Tu padre se fue y ellos tratan de entenderlo
Estaban en el jardín de un lugar lleno de flores y velas, Martín sentía mucha tristeza en ese lugar.
--- ¿Y a donde se fue papa?
--- A un lugar muy lindo
--- ¿Puedo ir con el?
--- Vas a ir, a su debido tiempo
--- Y ¿porque todos están tan tristes?
--- Porque ellos no saben a donde se fue.
--- ¿Y porque no les dices?
--- Porque no escuchan
Martín se quedo pensando mientras que con sus pequeñas manos daba vueltas la punta de su corbata. La presencia de Esteban lo tranquilizaba. Con el no se sentía solo.
--- ¿Cuando va a regresar?
--- El ahora siempre va a estar junto a ti, aunque no lo veas.
--- ¿Siempre? ¿Ya no va a tener que trabajar?
Esteban sonrío.
--- Ya no.
--- ¿Y como no lo voy a ver mas? --- pregunto martín frunciendo las cejas.
--- Ya no, pero el va a estar contigo.
--- ¿Y como voy a saber que el esta conmigo? Si no lo voy a ver.
--- Lo vas a sentir.
--- ¿Y como?
--- ¿Sentís el viento?
--- Si
--- ¿Y lo ves?
Martín se lo quedo mirando; era tan simple que no entendía porque los adultos no lo podían comprender. Si tan solo dejaran de ignorar a Esteban…
--- ¿O sea que cuando sienta el viento va a ser mi papa?
--- Seguramente, lo vas a sentir aquí--- dijo Esteban tocándose el pecho --- solo tienes que aprender a sentir con el alma.
--- ¿Y yo puedo hacer eso?
--- Todos pueden hacer eso.
Su madre había salido de aquel lugar triste y caminaba hacia el.
--- ¿Por que ese lugar es tan triste?
--- Porque las personas de ahí están tristes.
Por unos instantes quedaron en silencio, solo se escuchaba las pisadas de la madre sobre el césped.
--- ¿Vas a estar siempre a mi lado Esteban?
--- Toda la vida.


4 comentarios:

  1. ¡Increible relato! ¡Me gustó mucho!
    Escribís muy lindo, ¡Te felicito! :)

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  2. ¡Me encanto! Escribis muy bien te felicito :D ... Espero poder leer otras cosas escritas por vos, ya te estoy siguiendo :D

    Saludos...

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  3. gracias! en el blog tengo otros cuentos, los subo a medida que vienen a mi mente jeje

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